El consumo frecuente de pescado y marisco durante el embarazo favorece el desarrollo del niño, según un estudio publicado en "The Lancet http://www.thelancet.com/. Los resultados contradicen a las autoridades de Estados Unidos, que en 2004 recomendaron limitar estos alimentos en la dieta por el riesgo que suponía para el feto un residuo presente en estos animales, el metilmercurio.
Los responsables de este trabajo reconocen el peligro potencial del metilmercurio, un compuesto que se puede formar en aguas contaminadas por este metal pesado y que produjo algunas intoxicaciones en Japón en los 50. Sin embargo, los autores consideran que "los efectos dañinos que puede tener sobre el desarrollo cerebral no superan los beneficios que poseen otros nutrientes presentes en el pescado y el marisco".
Mejor desarrollo infantil
El objetivo del estudio dirigido por J. R. Hibbeln, era determinar los beneficios y riesgos del consumo de pescado. Para ello, preguntaron a 1 1.875 embarazadas inglesas en la 32 semana de gestación acerca de sus hábitos alimenticios y, posteriormente, sobre las aptitudes de sus hijos a los sei^, 1 8, 30 y 42 meses de edad.
Las participantes fueron clasificadas en fres grupos: las que no consumían pescado o marisco (1 2%), las que tomaban menos de 340 gramos semanales (65%) y las que superaban esa cantidad (23%). Los niveles ingeridos de ácidos grasos omega 3 se calcularon según el tipo de pez: blanco, 0,32 gramos; azul, 0,89g; y marisco, 0,34g por ración.
Al revisar las puntuaciones obtenidas por sus hijos en los cuestionarios de inteligencia, comportamiento y desarrollo psicomotriz, aquellos cuyas madres habían tomado mayores cantidades de omega 3 obtuvieron mejores resultados.
«Estos resultados destacan la importancia de incluir el pescado en la dieta durante el embarazo y apoyan la creencia popular de que este es el alimento del cerebro», señalan Gary Myers y Philip Davidson, de la Universidad de Rochester, en un editorial publicado en la misma revista.